Inés, tras mucho tiempo sin tener relaciones, debido a pasadas experiencias traumáticas con los hombres, conoce a Juan. Y se acuesta con él. Como salidas de un sueño, se le aparecen de golpe los fantasmas de todas las mujeres que fueron burladas por Don Juan Tenorio. Sus historias hacen que la visión de Inés sobre el Juan “contemporáneo” se vea distorsionada, cuestionándose si el hombre con el que ha empezado a generar un vínculo es un burlador, o es que ella es una de esas burladas. “Tú ya has hablado bastante. A tí ya te han escrito muchos versos bonitos, Juan. ¿Sabes lo que me han escrito a mí? A mí me han escrito: Que siempre las que hacen burla vienen a quedar burladas. Como si me lo mereciera.Y yo no me lo merecía”